RADIOGFRAFIA DEL HAMBRE: Más de 20.000 casos de desnutrición aguda profundizan la brecha de desigualdad en el país

Generales
Spread the love

En Colombia, el conflicto armado, la desigualdad estructural y los efectos recurrentes de fenómenos climáticos extremos continúan marcando la vida de miles de hogares. Para muchas comunidades, especialmente en territorios históricamente olvidados, el acceso limitado a alimentos nutritivos, seguridad hídrica a través de agua segura y servicios básicos de salud no es una coyuntura pasajera, sino una condición prolongada que impacta directamente en la supervivencia y el desarrollo de la niñez.

El desplazamiento forzado, el confinamiento y la precariedad, en ciertos territorios, de los servicios básicos siguen restringiendo el acceso a una alimentación adecuada y a la atención en salud materno-infantil, especialmente para mujeres gestantes, lactantes y niños y niñas menores de cinco años, es decir, para ese binomio fundamental que debemos de proteger de manera prioritaria y que se compone de “Madre-Hijo o Madre-Hija”. En este contexto, la respuesta humanitaria sigue siendo vital.

Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Salud (INS), Colombia registró 20.269 casos de desnutrición aguda en niños y niñas menores de cinco años. Durante 2025, la prevalencia nacional acumulada fue de 0,56 casos por cada 100 niños y niñas menores de cinco años, con La Guajira entre los departamentos con mayores tasas del país, junto a Vichada, Chocó y Magdalena. Estas cifras confirman que la desnutrición infantil sigue siendo una crisis estructural que golpea con mayor fuerza a los territorios más vulnerables.

A nivel nacional, del total de casos de desnutrición aguda notificados en 2025, el 81% correspondió a desnutrición aguda moderada y el 19,1% a desnutrición aguda severa: la forma más grave de la desnutrición infantil. La mayor proporción de casos se registró en niños y niñas menores de un año (29,3%) y de un año de edad (27,3%), confirmando la extrema vulnerabilidad durante esos primeros años de vida.

Frente a la mortalidad por desnutrición aguda, en departamentos como La Guajira, si bien en 2025 la tasa de mortalidad fue de 24,95, una reducción respecto a la tasa de 45,29 registrada en 2024, está aún muy por encima del promedio nacional, lo que confirma la persistencia de un problema estructural, que debe ser solventado para salvar la vida de las niñas y niños de este departamento.

“La desnutrición crónica que afecta la niñez colombiana es principalmente una tragedia para las niñas y niños que la padecen. Sin embargo, también la desnutrición crónica tiene un efecto negativo para el conjunto de la sociedad colombiana porque estas niñas y niños se ven afectados en su desarrollo físico y cognitivo. Por ello, erradicar la desnutrición crónica en Colombia es apostar por el desarrollo económico del país”, destaca John Orlando, Director País de Acción contra el Hambre en Colombia.

Respuesta humanitaria y atención en salud materno-infantil y nutricional a nivel nacional

La respuesta humanitaria en salud materno-infantil y nutrición se ha mantenido activa en distintos puntos del país. Solo en los últimos tres años, Acción contra el Hambre, organización humanitaria internacional, realizó atenciones médico-nutricionales a cerca de 18.500 personas en departamentos como Norte de Santander, La Guajira, Chocó, Cordoba y Antioquia, concentrándose principalmente, en población infantil, mujeres gestantes y lactantes y comunidades con barreras persistentes de acceso a los servicios de salud, como el Catatumbo, zona particularmente marcada por el conflicto armado.

Acción contra el Hambre trabaja en alianza con Sanuteam, empresa con vocación social dedicada a facilitar el acceso a soluciones de prevención y tratamiento de la desnutrición. Ambas organizaciones trabajan, además, en el mejoramiento del acceso al agua potable y las condiciones de salubridad en poblaciones vulnerables.

“Cuando supe que el niño ya había salido, ¿cómo es que se llama?, de la franja roja, vamos a decirlo así, de la desnutrición, eso para mí fue un alivio. Como madre sentí que lo logré, que logramos lo que todos queríamos, porque tanto para ellos como para mí esa era la meta: que el niño subiera de peso”, comenta una madre en la ciudad de Cúcuta, quien recibió tratamiento para su hijo.

En el marco de esta colaboración, Sanuteam aporta productos nutricionales especializados para la prevención y tratamiento de la desnutrición aguda severa, la desnutrición aguda moderada y la desnutrición crónica, complementando la atención en salud materno-infantil y nutricional y fortaleciendo la capacidad de respuesta institucional en los territorios donde la desnutrición representa una amenaza directa para la vida y el desarrollo infantil. La articulación de Sanuteam para facilitar el acceso oportuno a productos nutricionales especializados, formulados con base en evidencia científica, ha contribuido a fortalecer la atención en salud materno-infantil, especialmente en los territorios con mayores brechas de acceso y condiciones de vulnerabilidad.

“Acción contra el Hambre y Sanuteam mantienen un trabajo conjunto en la respuesta a la desnutrición infantil en Colombia. Gracias a esta colaboración, miles de niños y niñas han logrado recuperar peso, reducir riesgos vitales y retomar una trayectoria de desarrollo saludable. La experiencia de Sanuteam en la articulación con el sistema de salud estatal y actores humanitarios ha contribuido a reducir la mortalidad y a asegurar la continuidad del tratamiento. Este esfuerzo conjunto evidencia que la coordinación entre el sector humanitario y el sector privado puede traducirse en vidas salvadas y mejores perspectivas de desarrollo”.

Las atenciones en salud materno-infantil y médico-nutricionales realizadas incluyen tamizajes-valoraciones, en donde las personas han recibido suplementación con micronutrientes (más de 6.000 personas) y alimentación terapéutica (cerca de 1.200), seguimiento clínico y orientación a las personas cuidadoras, permitiendo identificar de manera temprana los casos de riesgo y así acompañar de forma integral a niñas, niños y sus familias. Estas acciones son fundamentales para prevenir complicaciones, reducir la mortalidad y romper el ciclo intergeneracional de la desnutrición.

El trabajo conjunto de Acción contra el Hambre y Sanuteam parte de una convicción compartida: la desnutrición infantil no es solo una emergencia humanitaria, sino también una barrera para el desarrollo del país. Cuando un niño o niña no accede a una nutrición adecuada, se afectan su presente, sus oportunidades futuras y el progreso colectivo.

Por ello, dar continuidad y ampliar este esfuerzo conjunto es fundamental. La financiación de estas iniciativas permitirá consolidar avances, ampliar la cobertura en salud materno-infantil y asegurar el acceso sostenido a tratamientos nutricionales. Invertir en nutrición infantil es apostar por la vida, la dignidad y el desarrollo sostenible de Colombia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *