

La crisis por la falta de agua potable en el municipio de Albania, La Guajira, llegó a un punto crítico. Desde hace más de 20 días, los hogares permanecen sin el servicio de acueducto, situación que llevó a usuarios de la empresa Aqualia, operadora del sistema de agua y alcantarillado, a tomarse las sedes de la entidad en Albania y Riohacha, exigiendo explicaciones claras y el restablecimiento inmediato del suministro.
Según denunciaron los habitantes, las tuberías continúan completamente secas, pese a los reiterados anuncios oficiales sobre soluciones estructurales. Ante la ausencia del servicio, muchas familias se han visto obligadas a comprar agua en pimpinas o abastecerse a través de camiones cisterna, a costos elevados y sin garantías de potabilización, lo que incrementa el riesgo de enfermedades gastrointestinales y profundiza la emergencia humanitaria en la población.
La comunidad también cuestionó las promesas hechas desde el año pasado sobre la entrada en funcionamiento de la planta procesadora ubicada en el cerro de La Cabellona, proyecto que, según los usuarios, nunca se materializó. “Las promesas se esfumaron y la realidad es que seguimos sin agua”, manifestaron líderes comunitarios.
Otro de los puntos señalados por los manifestantes es la falta de coordinación entre la Alcaldía de Albania y la empresa Aqualia. De acuerdo con los denunciantes, no existe una sinergia institucional clara y cada parte maneja versiones distintas sobre las causas del problema y las posibles soluciones, mientras la empresa continúa facturando un servicio que no se está prestando.
Aunque en Riohacha se han adelantado reuniones entre representantes de la empresa, autoridades locales y voceros de la comunidad, hasta el momento no se ha logrado el restablecimiento del servicio, lo que mantiene el malestar social y la protesta activa.
Los habitantes advirtieron que continuarán con las acciones de presión hasta obtener respuestas concretas y soluciones reales a una problemática que, aseguran, vulnera derechos básicos y afecta de manera directa la salud y la dignidad de la población.

