
La noche electoral del 8 de marzo de 2026 dejó una imagen que hace algunos años parecía difícil en La Guajira: un mapa político más diverso, con tres senadores con raíces en el departamento y nuevas fuerzas que comienzan a disputar espacios en una región históricamente dominada por estructuras tradicionales.
Las cifras hablan por sí solas. De 708.871 ciudadanos habilitados para votar, acudieron a las urnas 358.025 electores, lo que representó una participación cercana al 50,5 %. De ese total, miles de votos se repartieron entre los partidos que hoy configuran el nuevo tablero político guajiro.
En la carrera por el Senado de la República de Colombia, el Partido de la U volvió a demostrar su fortaleza electoral en el departamento, al alcanzar 100.541 votos (36,26 %), consolidándose como la principal fuerza política en esta contienda.
Detrás se ubicó el Partido Conservador Colombiano, con 56.292 votos (20,30 %), manteniendo un caudal electoral significativo que le permite seguir teniendo incidencia en el escenario regional.
Pero el dato que más comentarios generó durante la jornada fue la irrupción del Pacto Histórico, que alcanzó 37.377 votos (13,48 %) en el departamento. Aunque lejos de los partidos tradicionales, su votación marca la entrada de una nueva corriente política en un territorio donde las estructuras tradicionales han marcado durante décadas el ritmo de las elecciones.
Con esos resultados, La Guajira logró algo que no siempre ocurre: tres escaños en el Senado, entre ellos la reelección de la senadora indígena Martha Peralta Epieyú y la llegada del dirigente político Alfredo Deluque Zuleta, consolidando el peso del departamento en el Congreso.
La Cámara mantiene el dominio tradicional

Si el Senado mostró señales de apertura política, la disputa por la Cámara de Representantes de Colombia dejó ver que las maquinarias tradicionales siguen teniendo una fuerte influencia en el territorio.
En esta corporación, el Partido de la U Iganó un cupo directo con votación de 144.573 votos (47,44 %), seguido por el Partido Conservador, que alcanzó 84.633 votos (27,77 %).
En tercer lugar apareció nuevamente el Pacto Histórico, con 41.828 votos (13,72 %), una cifra que evidencia crecimiento político, aunque todavía insuficiente para disputar las dos curules disponibles en el departamento.
Con estos resultados fueron elegidos representantes a la Cámara Juan Loreto Gómez Soto y Jorge Armando Figueroa, quienes asumirán la representación del departamento en el Congreso durante el periodo legislativo 2026–2030.
Un mapa político que empieza a moverse
Más allá de los nombres propios, la jornada electoral dejó un mensaje político claro: La Guajira comienza a vivir una recomposición de fuerzas.
Por un lado, los partidos tradicionales —especialmente la U y el Conservador— mantienen su capacidad de movilización electoral. Pero, por otro, la votación obtenida por el Pacto Histórico evidencia que nuevos sectores sociales y políticos empiezan a buscar espacio en la política regional.
El resultado final deja al departamento con tres senadores y dos representantes a la Cámara, una representación que podría convertirse en una oportunidad para impulsar proyectos clave en infraestructura, agua potable, desarrollo social y fortalecimiento económico en una de las regiones con mayores desafíos del país.
Mientras se apagan las luces de la jornada electoral, en La Guajira queda claro que el tablero del poder no es exactamente el mismo. Los viejos liderazgos siguen presentes, pero nuevas fuerzas empiezan a mover sus fichas en el juego político del departamento.
