“El incansable Wilson Rojas Vanegas, renunció. ¿Se cansó? No. Se aburrió. ¿Por qué? Por la orfandad, la falta de respaldo y la carencia de logística para manejar un cargo de tanta envergadura. ¡Y ahora! Hoy el alcalde debe encargar a un funcionario, la renuncia es irrevocable, no hay marcha atrás.Continúe Leyendo