La meta es instalar los primeros 250.000 techos generadores de electricidad en el año 2027 en la Costa Atlántica. Las familias contarían con apoyo estatal a través de un subsidio directo del 20% y financiación a 10 años sin el pagos de intereses.
Desde la ciudad de Cartagena, el candidato presidencial Leonardo Huerta presentó una propuesta estructural para transformar el modelo energético del Caribe colombiano mediante la instalación de 250.000 techos generadores de electricidad antes de 2027, priorizando hogares de estratos 1 y 2.
“No vamos a seguir subsidiando la pobreza energética. Vamos a subsidiar la independencia energética. El programa contempla que el Gobierno Nacional subsidiará el 20% del valor del sistema y financiará el 80% restante a 10 años sin tasa de interés”, aseguró el candidato presidencial de la Consulta de las Soluciones que se definirá el próximo 8 de marzo.
La iniciativa contempla sistemas solares sociales de 1 a 1.5 kW con un costo estimado entre $6 millones y $9 millones por vivienda, logrados a través de compras masivas, estandarización técnica y reducción de intermediación.
Huerta explicó que “el programa no solo reducirá la carga mensual de miles de familias, sino que impulsará empleo local en instalación y mantenimiento, dinamizará la economía regional y posicionará al Caribe como epicentro nacional de la energía solar distribuida”.
Actualmente, muchas familias de la región pagan facturas que superan los $300.000 mensuales. La propuesta plantea sustituir el modelo de subsidio permanente a la factura por un esquema de autonomía energética que reduzca estructuralmente el costo del servicio y fortalezca la justicia tarifaria.
“La verdadera justicia tarifaria es que cada familia pueda producir su propia energía y dejar de ser esclavo de los subsidios y de las tarifas altas. Esto tiene un ventaja adicional, que las familias serán serán proletarias de su propio sistema energético en 10 años”, advirtió Huerta.
El plan iniciaría su implementación en 2026 y se consolidaría como política pública estructural antes de finalizar 2027, marcando un cambio de fondo en la manera como el Estado enfrenta el alto costo de la energía en la Costa Caribe, aprovechando los recursos energéticos y poniendo fin a las reiteradas quejas de los ciudadanos en torno a la la tarifas y la calidad del servicio.
Cuentas claras
En términos prácticos, un sistema de $6 millones tendría una cuota cercana a $40.000 mensuales, más un mantenimiento estimado entre $15.000 y $25.000. Al descontar la energía excedente que se inyecte a la red, el costo efectivo para la familia podría ubicarse entre $35.000 y $55.000 mensuales.
En el caso de sistemas de $8 millones, el costo neto podría oscilar entre $40.000 y $68.000 mensuales, dependiendo del nivel de producción y consumo. Estos sistemas permitirían generar entre 120 y 240 kWh mensuales en las condiciones solares del Caribe, cubriendo buena parte del consumo básico de un hogar vulnerable.
