




La creciente inseguridad en el área rural de Riohacha mantiene en alerta a campesinos, ganaderos y comunidades indígenas, quienes denuncian una preocupante escalada de asaltos, invasiones a viviendas, robo de animales y hechos violentos que han convertido amplios sectores del Distrito en escenarios de temor permanente.
Según denuncias conocidas por este medio, al menos siete casos de robos y asaltos a casas fincas y rancherías se han registrado en menos de un mes en distintos puntos ubicados entre Riohacha y el corregimiento de Camarones, especialmente a lo largo de la Troncal del Caribe.
El caso más reciente ocurrió la noche del jueves en la ranchería Santa Lucía, donde un grupo de hombres armados irrumpió en una vivienda rural, sometió a cerca de 20 personas, entre ellas varios menores de edad, y las mantuvo retenidas contra su voluntad durante varias horas.
De acuerdo con testimonios recopilados en la zona, los delincuentes intimidaron a los ocupantes de la vivienda, incluyendo mujeres, niños y adultos mayores, mientras saqueaban el lugar. También habrían sacrificado varios chivos y ovejos pertenecientes a la familia afectada, generando graves pérdidas económicas.
La gravedad de los hechos aumentó luego de que las autoridades confirmaran que una joven de 19 años habría sido víctima de acceso carnal violento durante el episodio criminal.
En un comunicado oficial, el Ejército Nacional informó que unidades de la UNOPE del Grupo de Caballería Mecanizado Gustavo Matamoros D’Costa, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, reaccionaron tras recibir la denuncia sobre la retención múltiple de personas en la ranchería Santa Lucía.
Durante la operación, las tropas encontraron inicialmente a parte de las víctimas y posteriormente ubicaron a siete menores de edad y seis adultos que permanecían encerrados en una vivienda. Las personas manifestaron haber sido retenidas en contra de su voluntad por los sujetos armados.
Las autoridades capturaron en flagrancia a José Ángel Machado Palmar, ciudadano venezolano, quien fue puesto a disposición de la Fiscalía para responder por los hechos investigados.
Asimismo, las autoridades indicaron que el grupo delincuencial habría sacrificado ilegalmente 25 caprinos con fines de comercialización, situación que configura una grave afectación al patrimonio pecuario de la región y posibles conductas relacionadas con el delito de abigeato.
Mientras avanzan las investigaciones, propietarios de casas fincas y habitantes de las comunidades rurales denuncian que la situación de inseguridad se ha vuelto recurrente. Afirman que los robos nocturnos, el hurto de animales y las incursiones armadas han aumentado considerablemente, obligando a muchas familias a reforzar medidas de autoprotección ante el temor de nuevos ataques.
Líderes comunitarios hicieron un llamado urgente a las autoridades departamentales y nacionales para fortalecer la presencia de la Fuerza Pública en los corredores rurales de Riohacha, especialmente en el tramo entre Camarones y la capital guajira, donde aseguran que las bandas delincuenciales están actuando con mayor frecuencia y violencia.
La comunidad espera que este caso marque un punto de inflexión y permita desarticular las estructuras criminales que estarían detrás de la ola de inseguridad que golpea actualmente a la zona rural de La Guajira.

