

La Corporación Autónoma Regional de La Guajira (Corpoguajira) confirmó de manera definitiva la negación de la licencia ambiental para el proyecto minero Cañaverales, impulsado por la empresa Best Coal Company S.A.S., cerrando así la puerta a la explotación de carbón en inmediaciones del manantial de Cañaverales, una de las reservas hídricas estratégicas del sur del departamento.
La decisión quedó en firme mediante la Resolución 0842 del 21 de abril de 2026, con la cual la autoridad ambiental resolvió el recurso de reposición interpuesto por la compañía, ratificando en su totalidad lo establecido previamente en la Resolución 3425 de 2025. Tras un análisis técnico integral, la entidad concluyó que los argumentos presentados por la empresa no lograron desvirtuar las razones que motivaron la negativa inicial.
El director general de Corpoguajira, Samuel Lanao Robles, fue enfático en señalar que el proyecto presenta “incompatibilidades estructurales de carácter ambiental, territorial y normativo que hacen inviable su ejecución”, especialmente por los riesgos asociados a la protección de los recursos hídricos y la zonificación ambiental del área.
Entre los principales hallazgos, la autoridad identificó potenciales afectaciones tanto a fuentes superficiales como subterráneas, así como conflictos con determinantes ambientales establecidos en el Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca del río Ranchería, instrumento clave para la protección del agua en el departamento.
En la misma línea, el subdirector de Autoridad Ambiental, Jorge Palomino Rodríguez, explicó que las condiciones del proyecto implicaban intervenciones irreversibles, como la alteración de cauces y zonas de recarga hídrica, lo que contraviene principios fundamentales de sostenibilidad ambiental.
Uno de los puntos más contundentes de la decisión es que dichas incompatibilidades fueron calificadas como no subsanables. Es decir, no podrían corregirse mediante ajustes técnicos, planes de manejo ambiental ni requerimientos adicionales de información, lo que elimina cualquier posibilidad de reabrir el proceso de evaluación.
El proyecto Cañaverales se ubicaba en jurisdicción de los municipios de Fonseca y San Juan del Cesar, en una zona considerada estratégica por su riqueza hídrica y su importancia para el abastecimiento de agua de comunidades rurales.
El proceso de evaluación incluyó una audiencia pública ambiental, espacios de participación ciudadana y la intervención de diversos actores sociales, institucionales y comunitarios. Asimismo, se realizaron visitas técnicas y un exhaustivo análisis del Estudio de Impacto Ambiental, cuyos resultados sustentan la decisión final.
Con este fallo, Corpoguajira reafirma su rol como máxima autoridad ambiental en el departamento y envía un mensaje claro sobre la prevalencia de la protección del agua y los ecosistemas frente a proyectos extractivos en zonas sensibles de La Guajira.
