
La empresa Cerrejón lamentó el ataque dinamitero registrado la noche de este martes contra el tren que venia de Puerto Bolívar a cargar carbón en las minas ubicadas en área municipal de Albania y Hatonuevo, en donde solo se presentaron daños marteriales, luego que el convoy se descarrilara dejando varios vagones por fuera de la línea férrea, a la altura del kilometro 59 más 900, comprensión municipal de Maicao.
Detalles del Incidente
El ataque ocurrió aproximadamente a las 10:45 p. m. a la altura del kilómetro 59+900 de la red ferroviaria. El tren se movilizaba vacío en dirección sur, regresando de Puerto Bolívar hacia la mina de carbón, lo que evitó una tragedia mayor. Debido a la detonación, la fuerza del impacto causó el descarrilamiento masivo de los vagones (varias fuentes de la gobernación estiman pérdidas totales en unos 20 de ellos).
Afortunadamente, el personal operativo resultó ileso y fue evacuado rápidamente del sector bajo estrictos protocolos de prevención.
Situación de Seguridad y Contexto Regional
Este hecho coincide con el paro armado que venían anunciando las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) en los departamentos de Magdalena y La Guajira. No obstante, los reportes oficiales del Ejército Nacional de Colombia apuntan al ELN como el directo responsable del bombazo en la carrilera.
A primera hora de este miércoles 23 de septiembre, tropas de la Décima Brigada del Ejército y expertos antiexplosivos de la Policía Nacional acordonaron la zona. El objetivo es realizar barridos técnicos que descarten la presencia de otros artefactos y garantizar la seguridad necesaria para que los equipos de mantenimiento de Cerrejón ingresen a evaluar los rieles y comenzar las reparaciones estructurales.
Impacto Operativo y Económico
Con este suceso, Cerrejón ya suma seis atentados contra su infraestructura ferroviaria en lo corrido del año 2026, además de afrontar constantes bloqueos logísticos en la región. En un comunicado oficial, la multinacional minera, operada por Glencore, rechazó categóricamente estas agresiones continuas que ponen en riesgo la vida de los trabajadores y de las comunidades vecinas, primordialmente del pueblo indígena Wayuu.
Aunque las labores de extracción y producción de carbón en la mina principal continúan activas, el transporte del mineral a lo largo de los 150 kilómetros que conectan con el mar Caribe se encuentra totalmente suspendido. Las autoridades departamentales reconocen la alta complejidad que representa vigilar un corredor tan extenso e insisten en la urgencia de coordinar esfuerzos tecnológicos —como el uso de drones— junto a la empresa privada para salvaguardar este eje vital para la economía nacional.
COMUNICADO DE CERREJÓN

