La gerente de ESEPGUA compartió en Medellín las soluciones y experiencias del departamento para ampliar el acceso al agua potable, especialmente en comunidades rurales e indígenas, durante una conferencia en la VI Vitrina Regional de Agua Potable y Saneamiento Básico.

ESEPGUA expuso soluciones adaptadas a las condiciones del territorio, entre ellas la desalinización y el aprovechamiento de la energía solar. La sostenibilidad de los sistemas y la continuidad del servicio siguen siendo desafíos centrales.
La experiencia de La Guajira en la búsqueda de soluciones para el abastecimiento de agua potable llegó a Medellín, donde la gerente de la Empresa de Servicios Públicos de La Guajira (ESEPGUA), Andreína García Pinto, participó como ponente de instalación de la VI Vitrina Regional de Agua Potable y Saneamiento Básico, organizada por ACODAL Seccional Noroccidente.
El encuentro se convirtió en un escenario para presentar las particularidades de un departamento que enfrenta uno de los mayores retos del país en materia de acceso al agua: responder a las necesidades de sus comunidades en medio de condiciones geográficas, climáticas y sociales que exigen soluciones distintas a los modelos convencionales de abastecimiento.
Durante su intervención, titulada “Cuando el territorio lidera, el agua llega: aprendizajes de La Guajira para Colombia. Proyectos e inversiones 2026–2028”, García Pinto expuso las estrategias de gestión departamental, las experiencias desarrolladas y las proyecciones de inversión orientadas a ampliar las posibilidades de acceso al recurso hídrico en el territorio.
Entre las alternativas presentadas se encuentran los sistemas de abastecimiento con plantas desalinizadoras y el aprovechamiento de la energía solar, tecnologías que pueden contribuir a atender comunidades donde las fuentes convencionales de agua son limitadas o donde las condiciones de conexión a las redes tradicionales representan dificultades.
Sin embargo, el desafío no termina con la construcción de una infraestructura. En un departamento como La Guajira, garantizar que los sistemas funcionen de manera continua implica asegurar su operación, mantenimiento, disponibilidad energética y capacidad de respuesta a las necesidades de las comunidades. De allí la importancia de incorporar criterios de sostenibilidad desde la planeación de cada proyecto.
Más allá de las obras, el reto es garantizar continuidad
La participación de ESEPGUA también permite poner sobre la mesa una discusión fundamental para el futuro del sector: cómo convertir las inversiones en soluciones efectivas y duraderas para la población. La instalación de sistemas de abastecimiento constituye un paso importante, pero sus resultados deben reflejarse en un servicio confiable, con agua disponible y condiciones adecuadas para su aprovechamiento.
En La Guajira, esta discusión tiene especial relevancia por las dificultades históricas de acceso al agua que afectan a numerosas comunidades, particularmente en zonas rurales y dispersas. Por eso, las estrategias diferenciales deben responder a las realidades de cada territorio y acompañarse de esquemas de administración y seguimiento que permitan sostener los resultados en el tiempo.
La agenda de proyectos e inversiones para el periodo 2026–2028 plantea, además, la necesidad de mantener la articulación entre las autoridades departamentales, los municipios y los demás actores del sector, de modo que la planeación, la financiación y la operación de las obras formen parte de una misma estrategia.
La experiencia presentada en Medellín busca situar a La Guajira en una conversación nacional sobre soluciones para el agua potable y el saneamiento básico. Pero el verdadero alcance de ese intercambio se medirá en el territorio: en la capacidad de transformar los proyectos en servicios sostenibles y en que las comunidades puedan contar con agua de manera efectiva y permanente.
Porque, en una región donde el acceso al agua sigue siendo una necesidad prioritaria, el éxito de la gestión no se mide únicamente por las obras construidas o los recursos anunciados, sino por la continuidad del servicio y los cambios concretos que estos producen en la vida de la gente

