El aumento del caudal del río Tapias, la turbiedad extrema y la acumulación de material de arrastre obligaron a suspender temporalmente el tratamiento de agua potable. La contingencia afecta la prestación del servicio en todo el Distrito.


Las fuertes precipitaciones registradas en la Sierra Nevada de Santa Marta comienzan a generar consecuencias en el abastecimiento de agua potable de Riohacha. El incremento considerable del caudal del río Tapias, principal fuente de captación del acueducto, provocó una emergencia operativa que obligó a suspender temporalmente el funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) Los Moreneros.
La situación fue confirmada por la empresa Aqualia, operadora del sistema de acueducto, que explicó que las intensas lluvias han ocasionado un aumento extraordinario de la turbiedad del río, acompañado de una importante acumulación de sedimentos y material de arrastre que terminó generando obstrucciones en la bocatoma.
La magnitud de la situación quedó evidenciada en las últimas mediciones realizadas por los equipos técnicos, que registraron niveles de turbiedad superiores a los 4.000 NTU, una cifra que incluso supera la capacidad de lectura de los instrumentos de medición disponibles.
Esta condición impide garantizar los parámetros necesarios para desarrollar adecuadamente el proceso de potabilización, por lo que la empresa tomó la decisión de detener temporalmente la operación de la planta, mientras se recuperan las condiciones que permitan captar y tratar el agua de manera segura.
Afectación en toda la ciudad
De acuerdo con el comunicado de Aqualia, la contingencia compromete la prestación del servicio en todo el Distrito de Riohacha. Las comunas 1, 2, 3, 4 y 8 cuentan con suministro durante la jornada de hoy, mientras se adelantan las acciones necesarias para superar la emergencia.
Los equipos técnicos y operativos trabajan en la atención de las obstrucciones y en la recuperación de las condiciones de funcionamiento de la infraestructura de captación y tratamiento.
La empresa indicó que el restablecimiento del servicio dependerá de la evolución de las condiciones del río Tapias y de la posibilidad de reactivar la planta sin poner en riesgo la calidad del agua suministrada a los usuarios.
Una vulnerabilidad que vuelve a quedar en evidencia
La emergencia también pone nuevamente sobre la mesa la fragilidad del sistema de abastecimiento de Riohacha frente a los fenómenos climáticos. Mientras durante las temporadas secas la preocupación se concentra en la disponibilidad de agua, las lluvias intensas en las cuencas de la Sierra Nevada pueden generar crecientes, sedimentos y niveles de turbiedad que dificultan su captación y tratamiento.
El episodio plantea interrogantes sobre la capacidad de respuesta de la infraestructura del acueducto frente a eventos extremos y la necesidad de fortalecer los sistemas de captación, protección de bocatomas y manejo de sedimentos.
Para una ciudad que históricamente ha enfrentado dificultades en la continuidad del suministro de agua potable, cada interrupción representa una afectación directa para los hogares, establecimientos comerciales, instituciones y demás sectores que dependen de este servicio esencial.
Por ahora, Aqualia pidió comprensión a los usuarios y recomendó mantenerse atentos a la información que será entregada a través de sus canales oficiales, mientras avanzan los trabajos para normalizar la operación de la planta Los Moreneros.

