




Aunque en las últimas horas se logró el despeje de la línea férrea de Cerrejón tras varios días de bloqueo, la compañía minera advirtió que todavía no existen las condiciones necesarias para reanudar de manera inmediata y segura sus operaciones mineras y ferroviarias.
La situación se registró luego de que trabajadores de Cerrejón, habitantes de comunidades vecinas y representantes de distintos sectores llegaran hasta el área del bloqueo para solicitar a los manifestantes que permitieran nuevamente el tránsito por la infraestructura férrea. Durante la jornada se presentaron algunos momentos de tensión y pequeños roces verbales entre los presentes, sin que se reportaran hechos graves.
Finalmente, los integrantes de la Asociación Comunidades Negras Territorio Hosco Revivir decidieron despejar la vía, pero permanecen concentrados en los alrededores del corredor férreo, donde mantienen una asamblea permanente a la espera de los resultados de una reunión programada para el próximo 4 de junio con el Viceministerio de Diálogo Social.
Cerrejón advierte que persiste el desabastecimiento de combustible
A través de un comunicado emitido este lunes, Cerrejón informó que, pese al avance representado por el despeje de la línea férrea, la compañía continúa enfrentando dificultades derivadas del desabastecimiento de combustible que ha afectado seriamente su capacidad operativa.
“La reactivación de las operaciones mineras y férreas no puede realizarse de manera inmediata y segura”, señala la empresa, al explicar que la prolongada interrupción del transporte ferroviario ha generado impactos que todavía impiden restablecer la normalidad de las actividades.
La multinacional precisó que la reanudación progresiva de sus procesos dependerá de que no se presenten nuevos bloqueos, interrupciones o afectaciones a la movilidad sobre la línea férrea y demás infraestructuras asociadas a la operación.
Expectativa por reunión del 4 de junio
El encuentro previsto para el próximo jueves entre representantes del Gobierno Nacional y voceros de las comunidades será determinante para definir el rumbo de la protesta y las posibilidades de una normalización total de las actividades de la empresa.
Mientras tanto, Cerrejón aseguró que continuará monitoreando la situación y adelantando labores de mantenimiento, control ambiental y atención social, con el propósito de garantizar una eventual reactivación segura, responsable y sostenible.
Impacto para La Guajira
La incertidumbre continúa generando preocupación entre trabajadores, contratistas, transportadores y comerciantes de la región, debido al peso que tiene Cerrejón en la economía guajira y nacional.
La empresa reiteró su llamado al diálogo y a la búsqueda de soluciones concertadas que permitan garantizar la continuidad de las actividades productivas, argumentando que ello beneficia no solo a los empleados y las comunidades, sino también a La Guajira y al país.
Por ahora, el panorama sigue siendo de expectativa. Aunque la línea férrea fue despejada, la operación de Cerrejón permanece parcialmente paralizada y la mirada de todos los sectores está puesta en los resultados de la reunión del 4 de junio, que podría definir el futuro inmediato de uno de los complejos mineros más importantes de Colombia.

