OPINIÓN: Es la hora de Maicao, sin vacilaciones
“Yo sí estuve. Lo respaldé con convicción y determinación. No porque fuera fácil, sino porque era justo. Lo acompañé sin importar si la posibilidad de triunfo era mucha, poca o nula. Pero ahí estuve, respaldando a un hijo de Maicao. Eso marca la diferencia entre el discurso y la acción“Continuar leyendo…










