
La incertidumbre crece alrededor del paradero de Carlos Andrés Galván Van Grieken, un joven de 20 años, oriundo de Riohacha, La Guajira, quien habría desaparecido luego de resultar herido durante un enfrentamiento entre fuerzas ucranianas y tropas rusas en la región de Járkov, al noreste de Ucrania.
La información conocida hasta ahora señala que el joven colombiano hacía parte de la Unidad Militar 3122 de la Guardia Nacional de Ucrania, institución adscrita al Ministerio del Interior de ese país, donde prestaba servicio militar con el rango de soldado.
De acuerdo con los datos consignados en documentos relacionados con su vinculación militar, Galván Van Grieken nació el 6 de febrero de 2006 y aparece registrado en la ciudad de Dubno, región de Rivne, Ucrania. Sin embargo, aún no existe claridad pública sobre cuándo llegó al territorio ucraniano ni sobre las circunstancias exactas que rodearon su desaparición.
Las versiones preliminares indican que el joven habría participado en combates en inmediaciones de Járkov y que, tras resultar herido, se perdió contacto con él. Desde entonces, figura como desaparecido, mientras se intenta establecer su ubicación y condición.
El caso ha generado preocupación entre personas cercanas al soldado, especialmente por tratarse de un joven nacido en Riohacha y con posibles vínculos familiares en La Guajira.
Por esta razón, se adelanta la búsqueda de sus familiares en Riohacha y otros municipios del departamento, con el propósito de ponerlos en contacto con quienes poseen información sobre la situación del joven y facilitar los canales correspondientes para que puedan recibir información oficial.
Hasta el momento, no se conoce un pronunciamiento público de las autoridades ucranianas que permita confirmar si Carlos Andrés Galván Van Grieken continúa con vida, fue trasladado a un centro asistencial, permanece desaparecido o se encuentra en otra condición.
Mientras avanzan las labores de búsqueda y verificación, el llamado es a quienes puedan conocer a sus familiares en La Guajira para que suministren información que permita ubicarlos.
En medio de una guerra que se libra a miles de kilómetros del Caribe colombiano, una familia guajira permanece a la espera de conocer qué ocurrió con uno de los suyos.

