


La mañana del pasado 26 de enero, campesinos del corregimiento de Tomarrazón, en la zona sur del distrito de Riohacha, alertaron a las autoridades sobre la presencia de un hombre muerto y otro gravemente herido, cerca de una pequeña finca ubicada en la vía que conduce al sector de La Gloria.
Inicialmente, el caso generó confusión luego de que el herido se identificara como Alex Quintero, lo que llevó a pensar que podría tratarse de un familiar del exsecretario de Gobierno de Riohacha, Blas Quintero, quien también dio a conocer públicamente el hecho.
Posteriormente, se estableció que el herido pertenece al Ejército Nacional. De acuerdo con versiones de la comunidad, el hombre fue auxiliado por habitantes del sector mientras llegaban al lugar uniformados de la Policía Nacional y funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), quienes realizaron la inspección técnica del cadáver, cuya identidad aún no ha sido establecida. El militar fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde permanece bajo observación médica debido a la gravedad de sus heridas.
La Primera División del Ejército Nacional, a través de la Décima Brigada, confirmó mediante un comunicado oficial que el herido es un soldado del Grupo de Caballería Mecanizado N.° 2. Según la institución, el uniformado habría sido secuestrado en zona rural del municipio de Dibulla, torturado durante varios días y posteriormente abandonado en plena vía pública.
“El soldado se encuentra recibiendo atención médica especializada y permanece con pronóstico reservado, debido a heridas ocasionadas por arma de fuego y evidentes signos de tortura”, indicó el Ejército en el comunicado.
La institución castrense señaló que los hechos ocurrieron cuando el militar se encontraba de permiso y en estado de indefensión. De acuerdo con información de inteligencia, habría sido secuestrado por integrantes del grupo armado organizado Los Pachenca, también conocidos como Conquistadores de la Sierra, estructura criminal que opera en la Sierra Nevada de Santa Marta y que estaría bajo el mando de alias Naín o Bendito Menor.
En el municipio de Dibulla, las Fuerzas Militares mantienen operaciones sostenidas para debilitar a esta organización ilegal y lograr la captura de su máximo cabecilla, por quien las autoridades ofrecen una recompensa de hasta 500 millones de pesos.
COMUNICADO DE LA DÉCIMA BRIGADA CONFIRMANDO EL HECHO
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