En las puertas del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Riohacha no quedó solo el eco de los reclamos. Quedaron las huellas invisibles de las lágrimas, el desespero y la angustia de decenas de contratistas que vieron cómo sus proyectos para la atención de la niñez guajira quedaron porContinúe Leyendo