
En el municipio de Fonseca, la incertidumbre y la desesperación se han apoderado de una familia que, desde la mañana de este lunes festivo, no tiene noticias claras sobre el paradero de uno de sus seres queridos, en medio de la tragedia aérea que enluta al país.
Se trata del soldado Alejandro José Ramírez Mejía, de 25 años, oriundo de esta población del sur de La Guajira, quien podría estar entre los ocupantes del avión Lockheed C-130 Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana que se precipitó a tierra minutos después de despegar en el departamento de Putumayo.
El uniformado se encuentra asignado al Batallón de Artillería N.º 27 con sede en Puerto Asís, y según versiones de sus familiares, había informado previamente a su esposa que tenía programado un vuelo para este día. Desde entonces, no han logrado establecer comunicación con él.
De acuerdo con reportes preliminares, la emergencia se registró en jurisdicción de Puerto Leguízamo, lo que activó alertas en distintas unidades militares del país. Sin embargo, hasta el momento, las autoridades no han divulgado el listado oficial de personas fallecidas o lesionadas, lo que mantiene en vilo a decenas de familias.
“Estamos viviendo momentos de angustia. No sabemos nada de él, nadie nos da información concreta”, expresó uno de sus allegados, reflejando el drama que hoy atraviesa este núcleo familiar en Fonseca.
Ante la falta de confirmación oficial, los familiares del soldado hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que se agilice la entrega de información verificada sobre las víctimas del siniestro. Asimismo, solicitaron a cualquier persona que tenga datos relevantes comunicarse al número 321 226 2993.
Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las causas del accidente, en Fonseca crece la preocupación y la esperanza de que el joven militar pueda estar con vida. Entretanto, el país permanece atento a un pronunciamiento oficial que permita dar claridad a una tragedia que mantiene en vilo a múltiples familias colombianas.
